La mónada

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Dietosofía, recetas y puntos de vista.

sábado, 25 de abril de 2015

El macarrón y Aristóteles. Una presentación

"Todo ser humano tiene por naturaleza el deseo de saber" y como decía Aristóteles "el placer que nos causan las percepciones de nuestros sentidos son una prueba de esta verdad"(Metafísica libro primero · A · 980a)
Soy Robbin, estudié Filosofía y siempre que puedo me gano la vida con ella. Por avatares de la vida he tenido oportunidad de poder seguir estudiando. Hice un experto universitario en Nutrición Comunitaria por la UNED por pura curiosidad y me gustó tanto que seguí estudiando el Ciclo Superior en Dietética. Ahora poco a poco voy a seguir con el grado en Nutrición Humana y Dietética 
La mezcla es curiosa como poco, lo sé, pero os aseguro que en mi cabeza ambas disciplinas están perfectamente integradas. Vivir, pensar y comer son acciones que todos hacemos desde una situación y una manera de entender el mundo. En Filosofía, para hacernos los listillos, lo llamamos "Weltanschaung", es decir una cosmovisión, valores, ideas y creencias.
 Seamos o no seamos conscientes de cual es nuestro modo de entender el mundo, el caso es que todos tenemos uno y dependiendo de cómo sea, se reflejará en nuestros actos, por ejemplo, comer. Como dice Olga de Veganizando, "Comer es un acto político".
¿Por qué he llamado al blog "Maldito Macarrón"? Por una serie de ideas que cristalizaron en ese nombre. A ver si soy capaz de exponerlas:
Como proyecto integrado del Ciclo Superior de Dietética, junto con mis dos compañeras de equipo, Almu y Noe, hicimos una revista sobre alimentación saludable. Dentro de esta revista hicimos un consultorio dietético para que la gente del instituto nos dejara sus dudas y resolverlas en la medida de nuestras posibilidades.
 Hubo todo tipo de preguntas, pero una de ellas me llegó al alma, preguntaba porqué los Hidratos de Carbono retenían líquidos. Me llegó al alma por el convencimiento con el que lo decía y porque reflejaba una fobia que se ha instalado perfectamente en nuestra sociedad, el odio a los hidratos de carbono, es decir, a los alimentos ricos en este principio inmediato, como el arroz, las patatas, el pan y la pasta. Realmente los hidratos de carbono no retienen líquidos aunque si lo puede hacer el sodio que consumimos en forma de sal, por ejemplo en el pan.
El convencimiento de que los hidratos de carbono son el mismísimo demonio, están llevando a muchas personas a llevar dietas bastante desequilibradas, basando su alimentación en carnes y carnes procesadas, con poco predominio de vegetales y casi nulo de cereales de buena calidad (elementos clave en una alimentación saludable)
Pues bien, algún tiempo más tarde una amiga me preguntó mi opinión sobre estas dietas proteicas. Y como tenía la cabeza a trabajar en el tema, me acordé de una dieta proteica que yo misma había seguido hacía años. No se adaptaba a mi manera de comer y, entre otros problemas, me acarreó 22 kilos de rebote cuando la abandoné.
Pensé que para responder adecuadamente, me tenía que documentar y aportar argumentos lo más consistentes posibles, porque ciertos imperios se están forrando a costa de hacer publicidad contra los alimentos ricos en hidratos de carbono y a favor de las dietas proteicas.
No pretendo quitarle a nadie la sensación de culpabilidad por comerse un plato de macarrones, pero confío, en la próxima entrada, en ser capaz de aportar argumentos y no mitos preñados de intereses económicos. A fin de cuentas, el conocimiento nos hace libres, como decían los Ilustrados "Sapere aude!"